La industria de los combustibles en México, y de manera particular en el estado de Jalisco, se encuentra en un punto de inflexión. Con las nuevas regulaciones ambientales y de la CRE, la operación de estaciones de servicio exige un nivel técnico sin precedentes. La inversión en infraestructura ecológica y la capacitación constante de los colaboradores son clave para la continuidad y la rentabilidad del sector en los próximos años.